La NASA y Google Public Sector están probando un sistema robótico con inteligencia artificial pensado para apoyar a astronautas en misiones en el espacio profundo, donde la ayuda de la Tierra puede tardar demasiado en llegar. El proyecto fue detallado por Google en una publicación del 27 de octubre de 2026 y se describe como una prueba de concepto, no como un sistema listo para volar.
El motivo es el retraso de comunicación: en una futura misión tripulada a Marte, la señal de ida y vuelta podría tardar hasta 44 minutos, lo que hace inviable una orientación médica en tiempo real desde el control de la misión. Por eso, el robot fue diseñado como un manipulador de carga versátil: organiza herramientas, asegura compartimentos y gestiona equipos en el día a día y, cuando es necesario, pasa a dar apoyo médico.
En el ejemplo citado por Google, si un astronauta siente un fuerte dolor de espalda —un posible síntoma de cálculos renales— el robot podría buscar y preparar un ecógrafo, mientras el oficial médico de la tripulación se concentra en analizar el examen y tratar al paciente. La idea es liberar tiempo de la tripulación para la ciencia y el descubrimiento, sin sustituir la decisión humana.
El trabajo reúne al Human Research Program de la NASA, al equipo de robótica del Johnson Space Center y al Jet Propulsion Laboratory (JPL), en colaboración con Google Public Sector. Da continuidad al Crew Medical Officer Digital Assistant (CMO-DA), un sistema de apoyo a la decisión clínica desarrollado el año anterior para orientar a astronautas en entornos remotos y aislados.
En las pruebas, el JPL adaptó herramientas de conciencia situacional de satélites —creadas originalmente para rastrear objetos en órbita— para ayudar al robot a navegar y entender su entorno en 3D. Los movimientos se entrenaron y probaron en el simulador de física MuJoCo, de Google DeepMind, antes de pasar al hardware real, en la instalación iMETRO del Johnson Space Center.
En una demostración inicial de laboratorio, el sistema recibió la tarea de localizar y mover una bolsa médica, en una maniobra de recoger y colocar, y alcanzó un 85% de éxito como línea base. El modelo usado fue Pi0, de código abierto, desarrollado por Physical Intelligence: un modelo de visión-lenguaje-acción con 4.000 millones de parámetros, ajustado en instancias Google Cloud G4 en solo 2,5 horas y capaz de funcionar localmente en dispositivos de borde compactos y de bajo consumo.
El objetivo final, según Google, es un sistema que ejecute tareas variadas mediante comandos simples de voz, siempre bajo la supervisión y el mando directos de los astronautas —por ejemplo, ayudar en el monitoreo de rutina, como captar signos vitales o ecografías simples, bajo la orientación estricta de un oficial médico de la tripulación. Como el proyecto aún está en fase de prueba de concepto, los resultados de laboratorio no deben interpretarse como prueba de que el robot ya está listo para una misión real.
Crédito de la imagen: imagen ilustrativa — el astronauta Stephen Bowen, de la NASA, sujeto al brazo robótico Canadarm2 durante una caminata espacial en la Estación Espacial Internacional, el 15 de junio de 2023. Foto: NASA Johnson Space Center, vía Wikimedia Commons. Esta no es una foto del prototipo descrito en este artículo.
Fuentes: Google Cloud Blog — Google Cloud and NASA: Testing robotic systems for deep space missions y Nextgov/FCW — NASA, Google test AI-powered medical robot for deep space missions.
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Muse